viernes, 4 de mayo de 2012
#3 - La Boca - PROA
La Boca es hoy un barrio que posee uno de los puntos mas visitados por el turismo de Buenos Aires: Caminito. Al recorrerlo se observan viejos edificios precarios de madera y chapa, funcionando como marco de un pasaje donde aparecen desde un falso Gardel hasta bailarines de tango que, en lugar de bailar, se sacan fotos con los turistas que pagan. Todo parece una gran puesta en escena pensada para hacernos sentir parte de un Buenos Aires arrabalero pero pintoresco, precario pero alegre, pobre pero querible.
Tomo este lugar como punto de partida para reflexionar acerca del texto "La exposición como máquina de guerra" de Huberman. Me interesa particularmente la referencia que hace sobre la dialéctica planteada por Hegel y su relación el arte. Por lo que la intención de este texto es buscar puntos en común entre el paisaje urbano actual que enmarca al edificio de la Fundación PROA, y aquel que le dio origen.
Lo primero que pienso es que "Caminito" funciona como un índice. Nos remite a los viejos conventillos, a los arrabales, a la cultura de principios de siglo xx en Buenos Aires. Es la referencia que nos queda de ella. Nos habla del tango, de las viviendas, de la pobreza. Pero no es nada de eso. No es un lugar donde habiten pobres, o constituya un foco marginal. Tampoco es un lugar lleno de conventillos ni donde el tango se exprese en su esencia misma. Por el contrario, es un lugar plagado de comercios. Donde las casillas pintadas cumplen otras funciones y donde los artistas posan de artistas.
Y es aquí donde me permito relacionarlo con la dialéctica planteada como Tesis + Antítesis= Síntesis.
Tesis: Las familias Adineradas vivían en el norte de la ciudad, mas precisamente en lo que hoy es Retiro-Recoleta. Representan la cultura, el progreso. Acceden al arte de la academia, al arte instaurado y aceptado en su categoría de obra.
Antítesis: Las familias No-Adineradas vivían en la zona sur, San Telmo, Barracas, La Boca. Sus manifestaciones artísticas son marginales. En principio rechazadas, separadas. Son la antítesis de lo impuesto.
Ambos extremos se mantienen en tensión hasta que surge un nuevo paradigma, es decir, la Síntesis: lo que actualmente conocemos como Caminito, funciona como síntesis del contrapunto generado por estos dos polos. ¿Como es esto? Hoy, esta pequeña zona funciona como un foco incluido dentro del sistema de la ciudad. No se considera marginal, por el contrario, es uno de los puntos destacados de los recorridos turísticos y sirve como imágen de promoción de la ciudad en el resto mundo. Esta inclusión dentro del sistema lo "habilita", le da jerarquía, lo categoriza.
Y si este pasaje ya había sido incluido dentro de los circuitos recomendados de la ciudad, la instalación del edificio de PROA, le otorga un nuevo estatus y una nueva categorización. Ya no solo es una zona pintoresca, sino ademas , es un foco donde el arte (aceptado como tal a través de la legitimación que le da una institución) tiene un espacio importante.
Y es este el punto sobre el que me interesa reflexionar. El arte sigue esta lógica de la dialéctica: lo instaurado , lo academicista, se enfrenta con las manifestaciones marginales, contestatarias , transgresoras. En un principio las rechaza, las expulsa. Luego las tolera para terminar metabolizándolas y haciéndolas parte del sistema. Un ejemplo de esta mecánica es la del grafitti: comienza como una expresión espontanea en lo muros de la ciudad. Hoy es una categoría mas de arte y ya es parte de los museos.
Pensando en La Boca y el Caminito, creo que sucede lo mismo. Las casas, los artistas, etc, dejar de ser auténticos para convertirse en índices de aquello que en su momento fue marginal y hoy, instaurado y metabolizado , es parte de un sistema que conjuga arte, comercio y ciudad.
Y es aquí donde me pregunto ¿cuál es la función de PROA dentro de este contexto? ¿Por qué esta emplazado en esa zona y no dentro del área norte de la ciudad donde se encuentran las galerías o cerca del MALBA y el Bellas Artes?
Siendo que está ubicado dentro de un barrio de origen humilde como es La Boca (que mas allá de "Caminito" posee zonas mas precarias o que tienen aún originalmente algunas casas con características similares al famoso pasaje), lo primero que pienso es que el arte expuesto en sus galerías debería responder a un lenguaje transgresor, o que se manifieste por fuera de la academia. Que sea contestatario y ponga en crisis a las instituciones de poder. Por otro lado pienso: caminito no es original, es una puesta en escena (a mi entender). ¿PROA acompaña esa idea?.
Hace algún tiempo expuso obras del Futurismo y también de Duchamp. Ambos, de alguna manera transgresores en su tiempo ( los primeros desde su planteo violento y desestructurado, el segundo desde la puesta en crisis del arte mismo, de la categoría de "obra" y de la función del artista), hoy incorporados, metabolizados, y estudiados en la academia como parte importante de la historia del arte.
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V (entregado fuera de término)
ResponderEliminarEl ensayo es muy interesante porque tiene una postura clara y lo abordás desde el concepto de dialéctica de una forma particular. Este concepto respecto al arte y sus formas de institucionalización es un tema muy interesante para seguir trabajando y lo pensaría sobre todo en cada espacio de arte en particular que visitemos, respecto también a la exposición como máquina de guerra.
Lo único que repensaría (para futuros ensayos y para el trabajo final) es el modo de abordar las imágenes, ya que se presentan como ilustrativas y no pensadas conceptualmente como si lo hacés en el texto.
Por ejemplo, pensaría a partir de qué modo discursivo y de producción, trabajar la noción de tiempo entre la 2º y 3º imagen.
Mariel-