domingo, 10 de junio de 2012

#3 - TP Final

La ciudad nos presenta un paisaje que se muestra complejo, amplio, y rico en diversidad. En él, lo visual es dominante: carteles, pintadas, pantallas, publicidades de todo tipo y formato, miles de variantes tipográficas, papeles, espacios intervenidos, performances espontáneas, etc.

Este paisaje se construye intuitiva y espontáneamente, y es resultado de infinita cantidad de capas que se generan a través del uso espacio público, su construcción y su destrucción.
Y es en este espacio donde, siguiendo la poética de Baudelaire y su idea del flâneur, podemos trazar un paralelo entre las representaciones encontradas en la ciudad y las que se exponen en el "cubo blanco", de manera que la legitimación de la obra en su categoría de arte se ponga en crisis.

¿Es arte porque está en el museo? ¿Porque los entendidos en la materia lo avalan?¿Acaso muchas de las manifestaciones visuales (por llamarlas de alguna forma mas general), que encontramos a diario en el paisaje urbano, no comparten estructuras formales con importantes obras de arte?

El recorrido nos ofrece una cantidad ilimitada de representaciones, situaciones, etc, que podrían atarse al concepto de arte. Desde situaciones performáticas a grandes murales. Construcciones donde lo simbólico permite ricas lecturas y donde el concepto de belleza se pone en crisis.

Las visitas realizadas a PROA, MALBA, MNBA, Faena, etc, nos permitía apreciar las obras en un contexto construido para ellas específicamente. Podíamos también entender su legitimación ya que el propio museo nos declara su estatus: por ejemplo a través de los carteles con el título de la obra, autor, concepto, etc. La construcción de la muestra, el concepto que la organiza y los medios con los que se concreta aportan un marco a esta legitimación que pone en duda cualquier cuestionamiento. 


En el paisaje urbano esto no está presente. Por el contrario, el contexto es la ciudad misma. Lo que podríamos considerar arte se presenta in situ como un elemento más de la ciudad. Pasa inadvertido. 


¿Podrían las pegatinas del microcentro ( donde aparece papel sobre papel, volantes pegados y despegados, rotos , arrancados) ser una pieza de arte? ¿Cual es la diferencia entre estos y la obra de Mimmo Rotella?

¿Y los stencil? ¿Las pintadas de corte político?¿No son acaso declaraciones tan fuertes como las obras de Siqueiros o las expuestas en el MNBA a partir de la muestra "Claridad"?

A través del recorrido aleatorio comienzan a develarse distintas capas del paisaje urbano que nos ayuda a generar relaciones entre lo que podemos ver en un museo y lo que, espontáneamente se va conformando en la ciudad. 

¿El arte influye al hombre para que altere el paisaje o son la manifestaciones  del hombre las que inspiran al arte? Si pudiera contestar esta pregunta, imagino que me acercaria un poco a una idea mas cerrada sobre la legitimación. ¿Y si pudiera pensarlo como un dialogo, no sería más simple entender la compleja línea que se traza entre el artista y el hombre común? ¿Acaso no me permitiría esta idea pensar que las representaciones callejeras no están tan lejos del arte aceptado como tal?

Es aquí donde entra el "contexto": ¿Cuál sería el marco que legitima lo que entiendo como arte en la ciudad? Si entro al museo, se que voy a ver arte. Si recorro la ciudad ¿Que estoy viendo?.

"Hegel establece otros dos conceptos fundamentales: Primero: el arte está hecho por el hombre y para el hombre; por lo tanto, el mundo en si, separado del hombre, no dispone de ninguna manera, de cualidad estética, no es categoría estética." (Marta Zátonyi - Una estética del arte y el diseño de imagen y sonido - Editorial Nobuko - 2002) .

Me interesa quedarme con esta idea del arte para el hombre y por el hombre. Y mas allá de la dimensión que puede tomar una discusión como esta, con todas sus aristas conceptuales y filosóficas, considero que la cita precedente me ayuda a legitimar este paisaje urbano. Lo último que agregaría como factor determinante es: la mirada del espectador, quien con su percepción y cultura (entendiendo "cultura" en su definición mas amplia, no como representante de la "alta cultura"), completa esta construcción artística. Algunos pasarán por la escena y seguirán de largo. Otros mirarán mas fino y entenderán que están ante un espacio/pieza/situación que, desde lo conceptual y simbólico, aportan algo nuevo al mundo.

Las pintadas, las pegatinas, los stencil, las situaciones performáticas, las huellas del tiempo en los objetos y edificios, etc. , nos dan una cantidad infinita de material para reflexionar sobre estos temas, y nos permite extraer del paisaje urbano, miles de instancias y piezas que podrían entrar en la categoría de arte.



domingo, 27 de mayo de 2012

#2 - TP. FINAL

La ciudad nos presenta un paisaje que se muestra complejo, amplio, y rico en diversidad. En él, lo visual es dominante: carteles, pintadas, pantallas, publicidades de todo tipo y formato, miles de variantes tipográficas, papeles, espacios intervenidos, performances espontáneas, etc.


Este paisaje se construye intuitiva y espontáneamente, y es resultado de infinita cantidad de capas que se generan a través del uso espacio público, su construcción y su destrucción.


Y es en este espacio donde, siguiendo la poética de Baudelaire y su idea del flâneur, podemos trazar un paralelo entre las representaciones encontradas en la ciudad y las que se exponen en el "cubo blanco", de manera que la legitimación de la obra en su categoría de arte  se ponga en crisis.



¿Es arte porque está en el museo? ¿Lo es porque implica "expresividad, simbolismo"? ¿O porque los entendidos de la materia lo avalan? ¿Si es diseño, es arte? ¿Es arte porque es bello?


El recorrido nos ayuda a plantear estos cuestionamientos y nos ofrece una cantidad ilimitada de representaciones, situaciones, etc, que podrían atarse al concepto de arte. Desde situaciones performáticas a grandes murales. Construcciones donde lo simbólico permite ricas lecturas y donde el concepto de belleza se pone en crisis.


Las visitas realizadas a PROA, MALBA, MNBA, etc, nos permitía apreciar las obras en un contexto construido para ellas específicamente. Podíamos también entender su legitimación ya que el propio museo nos declara su estatus: por ejemplo a través de los carteles con el título de la obra, autor, concepto, etc. La construcción de la muestra, el concepto que la organiza y los medios con los que se concreta aportan un marco a esta legitimación que pone en duda cualquier cuestionamiento. 


En el paisaje urbano esto no está presente. Por el contrario, el contexto es la ciudad misma. Lo que podríamos considerar arte se presenta in situ como un elemento más de la ciudad. Pasa inadvertido. 


¿Podrían las pegatinas del microcentro ( donde aparece papel sobre papel, volantes pegados y despegados, rotos , arrancados) ser una pieza de arte? ¿Cual es la diferencia entre estos y la obra de Mimmo Rotella?


¿Y los stencil? ¿Las pintadas de corte político?¿No son acaso declaraciones tan fuertes como las obras de Siqueiros o las expuestas en el MNBA a partir de la muestra "Claridad"?


Estos son cuestionamientos que no sé responder, y creo que abrirían un debate extenso y sin resolución definida. El arte nos permite tantas interpretaciones como argumentos podríamos usar para esta discusión. Sin embargo reflexionar sobre este punto permite ampliar nuestra mirada sobre la función del arte, su legitimación, institucionalización, y sobre el rol de la ciudad como contexto de potenciales manifestaciones artísticas.




Aclaración: La idea es empezar a esbozar el TP, creo que todavía tengo bastante para desarrollar a partir de estos temas.

lunes, 21 de mayo de 2012

#1 - Tp Final

Recorrido urbano elegido
La propuesta es recorrer en bicicleta una zona amplia de la ciudad eligiendo de manera aleatoria el recorrido. 


Una opción es sumarme al evento de Masa Crítica en Bs As donde se hace un recorrido espontaneo del cual participan miles de bicicletas y en el cual el principio y el final se decide en el momento y prácticamente es aleatorio. Participar del evento implicaría no incidir en el recorrido y dejarme llevar por la multitud.


Otra es realizar en solitario un recorrido no predeterminado por la ciudad, intentando abarcar zonas disímiles, de manera de abrir el abánico. Por ejemplo: Recoleta - Barracas, Villa crespo- Puerto madero, etc.


La elección de hacerlo en bicicleta obedece a la búsqueda de fluidez y capacidad para abarcar zonas más amplias.




Medio maquínico 
El medio maquínico a utilizar será el video. La elección está orientada a que la posibilidad de trabajar imagen en movimiento y sonido, permite connotar las características del flâneur que se mueve por la ciudad.  


Una de las opciones es sumar a este, material de archivo que ayude a reforzar el concepto.


Partido conceptual.


El concepto sobre el cual gira mi trabajo es el de obtener del paisaje urbano, siempre siguiendo con lo propuesto a través de la figura del flâneur, indicios acerca de la legitimación del arte fuera del espacio del museo. Es decir,  encontrar en el espacio urbano capas de manifestaciones artísticas (legitimadas o no) que puedan responder al concepto de belleza que se presenta en el texto de Orejudo: 


"La tarea del artista moderno consiste en percibir la belleza que se esconde en el mundo en el que vive."



"La belleza que encuentra Baudelaire en la ciudad no es la belleza eterna e inmutable, sino la belleza fugaz y fragmentada que escapa al control de la sociedad burguesa. La realidad que no quiere ver el burgués acomodado es la pobreza y la marginación que nos revela las verdaderas contradicciones de la vida 
moderna. La ciudad moderna abierta a todas las miradas es el lugar donde se manifiesta la realidad que nadie quiere ver y que sin embargo, nadie puede no ver: la realidad del Mal. En el bulevar se manifiesta la separación entre ricos y pobres, entre los poseedores y los desposeídos, entre la raza de Abel y la raza de Caín".

Ato esta idea de "belleza", esta separación entre lo bueno-malo, bello-feo, visto-oculto, con la dicotomía arte legítimo - no legítimo. Y propongo que el TP sea un acercamiento a descubrir  y analizar estas manifestaciones dentro de la Ciudad de Buenos Aires

# 6 - Museo Bellas Artes

La muestra "Claridad" en el Museo Bellas Artes, tiene un par de ejes que me parecieron interesantes para pensar y para resaltar.


El primero es el tema: la gráfica, el arte, en función de la política, las masas, la calle. El segundo, la composición del espacio de la muestra donde conviven video, escultura, pintura, gráfica impresa, grabados y música. Es decir, es una muestra interdisciplinar cruzada por un tema: el pensamiento político.


En este sentido, me pareció interesante seguir con esta idea del flâneur que encuentra, sin buscarlo, la belleza en el paisaje urbano (tomando como partida el texto de Orejudo) y recorriendo la zona de los alrededores del museo , encontré una serie de pintadas políticas en la explanada del puente que conecta con la Facultad de Derecho.


Parecían pintadas hechas por capas. Como si hubieran agregado temas, textos o dibujos a medida que los hechos iban sucediendo: algunas hacían referencia a la política de derechos humanos de este gobierno y el anterior, otras hablaban de Malvinas, otras de YPF. Esto me hizo recordar el cuadro de Clorindo Testa que esta expuesto en el Museo del Bicentenario, donde el tiempo aparecía connotado en las distintas capas superpuestas que tenía la obra.


Estas representaciones estaban repartidas a lo largo del puente, hacia el lado del MNBA y me hizo relacionarlo con la muestra que recorrimos y su eje: arte para las masas, el arte en las calles, arte político, arte para el pueblo.







¿Salió la muestra a la calle o la calle se metió en el museo? ¿Por que las obras se exponen en ese espacio cerrado y elitista si fueron pensadas para la masa, para el trabajador, para la calle, para el pueblo común y corriente? ¿Es una forma de legitimarlo? ¿Es arte porque esta dentro del MNBA o lo era antes de su exposición?  ¿Acaso las pintadas del puente están cumpliendo ese objetivo de una manera mas efectiva que en las salas del MNBA?


Me planteo estas preguntas siguiendo la línea planteada en otros TP, ya que el tema de la legitimación me interesa particularmente. 


En lo personal, prefiero un museo popular, abierto, museos sin paredes. Me interesa la idea del arte en la calle, para el pueblo, en los pisos, en las paredes. Un arte que le hable al hombre común y sea para el hombre común. Y en ese sentido creo que el diseño viene a ocupar este espacio  de alguna manera.


Mas allá de las afirmaciones que muchas veces se hacen en el ámbito académico, soy una defensora de la idea de que el diseño es arte, mas allá de las diferencias que lo separan del arte de la academia. Y en este sentido, creo que es la pata artística que entra en el pueblo. Mas allá de su status utilitario, construye un lenguaje que responde a su tiempo, y que por lo tanto puede ser decodificado por el común de la gente.


¿Es casual entonces que "Claridad" tenga como eje central una revista de gráfica impresa? ¿No está el diseño gráfico presente como centro de la muestra? ¿Es esta una manera de reforzar la idea planteada en el párrafo anterior?


Supongo que otorgarle tremenda responsabilidad al diseño es tal vez demasiado, pero creo que es importante reconocer su lugar como lenguaje, método, y práctica de aquello que anhelaron los artistas nombrados en la exposición.





domingo, 13 de mayo de 2012

# 5 - Espacio Fundación Telefónica

La visita a la muestra de Daniel Canogar resultó interesante desde varios aspectos. El primero es el visual: las obras me parecieron morfológicamente interesantes. El resultado visual me impactó, sobre todo en las piezas "Scanner" y "Spin".


Pero mas allá de esto, el otro aspecto que me interesó fue el "cómo", es decir, con qué elementos estaban construidas las obras y cómo funcionaban para construir las formas que veíamos. Me pareció que la simpleza de los materiales y de la proyección eran demasiadas para el resultado que observabamos: con tan poco se puede lograr algo tan interesante visualmente. Cables y la proyección de líneas blancas eran suficientes para generar un efecto que remitía a la comunicación, a la información, al cerebro humano, etc, etc. 


Ana Claudia García habla de elementos: una imagen electrónica (digital, analógica o mixta). Habla de un espacio real, tridimensional y también de un  dispositivo de enunciación objetual :  "La videoinstalación se nos presenta, generalmente, como la puesta en relación de esa clase particular de imagen (la electrónica) con un dispositivo de enunciación objetual –tridimensional– que excede a la imagen. Ese dispositivo puede contar con uno o varios monitores, en tanto lugar de visualización de la imagen, y con tecnologías complementarias para que esa visualización sea posible". Y por ultimo menciona la inclusión del espectador




Quise entonces intentar pensar, en base a la descripción que hace Ana Claudia García y a los aspectos que describo al principio, sobre las videoinstalaciones en un espacio dentro del contexto urbano. Buscar una zona o lugar  que pudiera cumplir con estas mismas condiciones y se convirtiera (de alguna manera) en una gran videoinstalación.


Me acerqué entonces al centro porteño, más precisamente a la zona del Obelisco, donde desde hace algún tiempo comenzaron a instalarse pantallas de leds de gran tamaño que emiten imágenes publicitarias las 24 hs del día. 


¿Es esta zona una gran videoinstalación?¿Podemos decir que las pantallas de leds cumplen la función de emitir la imagen electrónica? ¿Y que ellas mismas sumadas a todos los elementos que participan del área cumplen la función de monitores: vidrieras, tachos, autos, gente, carteles, etc? ¿ Y la gente que transita la zona, podría ser el público incluido en una mega videoinstalación urbana? 



Mas allá de que, desde luego, la zona no está pensada con fines artísticos, considero que puede cumplir con la categoría de videoinstalación. Es un espacio proyectado, intencionado, donde todas las pantallas apuntan hacia el mismo lado: la plaza. La gente recorre la zona y observa las emisiones de los leds. La zona se ilumina de una forma particular gracias a estos dispositivos y sus imágenes se proyectan sobre todos los elementos, los cuales al reflejarla, cumplen la función de monitores, igual que los cables de "Scanner" de Daniel Canogar. El resultado visual no es tan interesante, pero existe en pequeñas dosis si lo buscamos en los objetos instalados. 


Y tal vez esta videoinstalación no posea un carácter simbólico importante ya que fue concebida con fines publicitarios, pero sin embargo podemos encontrar cierta metáfora en el resultado si nos ponemos a pensar en el alcance de la publicidad en el mundo moderno, cuya incidencia excede los medios tradicionales y llega hasta los dispositivos más personales de manera por demás invasiva.